Comentarios sin importancia sobre street photography
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La función de la crítica

En algún punto, tal como Vilem Flusser señaló que la aparición de la reproducción técnica de la imagen fue la segunda bisagra en la historia de la continiudad de la cultura después de la invención de la escritura lineal, la aparición de la digitalización de la fotografía como disciplina y ejercicio práctico trajo una bisagra o cambio esta disciplina1.

Este impacto podríamos tomarlo en cuatro puntos básicos:

  • La toma fotográfica
  • La edición digital
  • La circulación y difusión de imágenes
  • El sesgo o cuasi desaparición de la crítica como mecanismo de selección.

En este sentido, los más significativos (quizás en parte por la dimensión del impacto) son principalmente la desaparición de la crítica estética y criterio artístico disciplinar fotográfico, y la consecuente superpoblación de imágenes2.

Pero antes, considero conveniente hacer algunas notas sobre la crítica artística y el juicio estético. Principalmente quiero hacer estas notas para denotar los límites de este artículo. La crítica artística es abordada por numerosos autores3 , y no es el objetivo dar cuenta de todos los aportes sino solamente de una mirada del rol de la crítica, el juicio y los mecanismos de selección en el desarrollo de la fotografía como disciplina.

Al momento de pensar el desarrollo de la fotografía, y creo que en cualquier conocimiento cultural general, la forma principal (o más asidua) de acercamiento al conocimiento del arte (e incluso su enseñanza) es a través de referentes disciplinares. En la música los principales compositores, en la literatura, los clásicos, en la pintura los icónicos, etcétera. La pregunta es cómo se configuraron dichos referentes como tales en el acercamiento a una disciplina, y básicamente eso se corresponde a un importante desarrollo de cada una de esas disciplinas, en términos académicos e historiográficos, y consecuentemente su crítica. La fotografía, siendo mucho más joven, posiblemente carece de dicho desarrollo, al menos desde el punto de vista de su madurez4. De hecho, salvo para los conocedores o para aquellos que activamente se interesaron en un acercamiento a la disciplina, la fotografía carece de referencialidades claras (o en el mejor de los casos cuenta con un puñado de referentes, generalmente desanclados de su contexto). No obstante, no carece de referencias en sentido puro de imágenes:

Siendo dichas fotos parte las más icónicas del Siglo XX, la mayor parte de los espectadores desconoce el autor o mayor referencia a la misma (excepto cuando la imagen se transforma en una representación icónica de un acontecimiento). Las imágenes son exportadas con su contexto en algunos casos, como parte del conocimiento general, pero el conocimiento de las mismas no tiene el desarrollo que tienen otras disciplinas.

Creo que Zátonyi expone con claridad sobre este punto:

La duda no se desvanece: ¿Qué es lo que se incluye y qué es lo que se excluye? Es imposible hacer una Historia del Arte que tome todo, sería la Biblioteca de Babel de Borges, o el Libro de arena del mismo autor. Por cierto, junto a las bibliotecas, internet nos acerca la percepción de esta posibilidad: envolvente y embriagante pero sin lugar a dudas, tramposa. El querer conocer todo y la sensación de alcanzarlo sugiere lo imposible pues insinúa la dicha de lo ilimitado, una realidas sin fronteras.

Las colecciones de los grandes museos provocan esta misma sensación, que final e inevitablemente se torna en agobio o hartazgo. No porque internet o los museos no sean extraordinariamente valiosos, sino por la predisposición con que el receptos se acerca a ellos. Saber aprender a buscar y elegir, saber construir una ruta y valorar sus hitos, saber penetrar en los mundos y en los tiempos a que se refieren y descifrar sus discursos, pero sobre todo, saber para qué se elige y recorre este camino y no otros, siempre depende quien participa.

Nadie puede negar el increible aporte y valor de estos espacios y su oferta democrática. Pero la educación y la transmisión cultural deben hacerse cargo de la producción de una ideología que capacite al sujeto para su legítimo aprovechamiento, mediante la cual cada uno elija cómo articula el canto del juglar con el canto del trovador5, cómo recibe y cómo filtra la voz del amo y la voz del esclavo6. O sea, cómo esculpe su propio y responsable gusto y cómo demanda nuevos conocimientos generados y transmitidos por el arte7.

La combinación de factores como el crecimiento exponencial de la cantidad de imágenes a partir de su digitalización, la inmediatez de su disponibilidad, y la disminución de la influencia y rol -en la superpoblación de producción y de circuitos alternativos de difusión como internet- de mecanismos de selección como editoriales (Life, National Geographic) o conglomerados cooperativos de fotógrafos (Magnum), redujo la fotografía a un conjunto de referencias gráficas sin mucho texto ni contexto.

La fotografía documental, por ser más difusa en su definición que incluso otras ramas de la fotografía, es especialmente afectada. Estas bases, este punto de vista, representa el punto de partida para una exploración del estado actual de la fotografía documental y su posibilidad de definición.


  1. Cuando menciono “digitalización de la fotografía” no me refiero al reemplazo del registro físico en film por el registro digital en archivo, sino a todo lo conlleva la digitalización cultural, tal como la digitalización de los medios de comunicación afectó la presencia del diario en formato papel y la selectividad de la lectura del consumidor. 

  2. Ver Kochanowski, Andrew, Contemporary Street Photography – Where can I find the good stuff? en http://theonlinephotographer.typepad.com/the_online_photographer/2012/11/contemporary-street.html 

  3. Ver Kant, Croce, Maritain, Eco, Burke, Ayer, Picón, Dewey, entre muchos otros 

  4. No es que no haya un desarrollo de una historia de la fotografía, o un estudio académico de la fotografía como ejecución, o un desarrollo de una técnica fotográfica, no obstante es inevitable dar cuenta de los diferentes niveles de madurez de cada una de estas ramas artísticas 

  5. Esto referencia a las diferencias de las producciones artísticas, por cuanto el juglar es el cantante de la clase media y el trovador el cantante aristocrático 

  6. Hegel, dialéctica del amo y del esclavo 

  7. Zátonyi, M., Arte y Creación – Los Caminos de la Estética, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2011 




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